Islas Uros

Llegamos a Puno, después de un viaje horrible por las carreteras y lo mal que conducía el conductor, a primera hora de la mañana (4am), esperamos a que fuese de día  y fuimos directos al muelle para comprar un billete para las Islas Uros. Tuvimos que esperar más de una hora para que se llenase el bote para partir hacia las islas ficticias del lago Titicaca.

Para ser sinceros se ha convertido en algo muy turístico y comercial. Al llegar a la isla que toca ese día te espera una señora que te explica su vida y como construyen las islas, después pasan a enseñarte sus casas y a venderte sus artesanias. Manu encontró un colgante con una bruja así que sumó una más a su colección (ya van más de 80 brujitas). Después nos medio obligaron a montarnos en su “taxi” para ir a la capital de los Uros. Una capital que cuenta con un restaurante, una tienda y que ha perdido su esencia ya que han empezado a construir cabañas de metal y no con la totora.

Entrada a las Islas Uros
Entrada a las Islas Uros
Vista de las islas desde el lago
Vista de las islas desde el lago
Poblado de las Islas
Poblado de las Islas

Isa con el barco hecho de totora
Isa con el barco hecho de totora
Islas Uros
Islas Uros
Manu paseando por las Islas
Manu paseando por las Islas
Capital de los Uros
Capital de los Uros
Totora
Totora

En definitiva, nos gustaron por lo que son pero no como esta montado ya que no parece real sino una atracción turística.

Volvimos a Puno y nos fuimos directamente a Copacabana, Bolivia.

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