¿Carretera Austral o Barcaza?

A los 30 min de llegar a tierra firme tras el paseo por las cavernas de mármol tomamos un bus que nos llevó a Coyahique, donde nos esperaba David, nuestro host.

Fuimos al centro a buscar un bar con wifi y en el camino nos encontramos con Pascal, el suizo con el que hicimos dedo,  había conseguido llegar a dedo el día anterior a Pto. Río Tranquilo. Nos dijo que se había comprado el ticket para la barcaza hasta la isla de Chiloé.

Contactamos con David y nos vino a buscar con una chica de Murcia que también se estaba quedando en su casa. En casa esperaban Alfredo, amigo de David, un colombiano que viajaba con la murciana y una chica de couch que se estaba quedando con Alfredo.

Con David
Con David

La verdad que nos lo pasamos muy bien, la murciana cocinaba super rico, bebimos y nos reímos mucho. Entre tanto hablamos sobre la posibilidad de ir hasta Chiloé por la carretera Austral y tomar la barcaza en Chaiten o bien, tomar la barcaza desde donde estábamos en Pto. Chacabuco. El problema era que la carretera Austral al ser temporada baja casi no tenia tráfico, tenia muchas lluvias, ademas cortaban tramos durante varias horas para reformarla y si no nos levantaba nadie el bus salía dos veces por semana.

Nos han dicho que es muy bonita, mas que la ruta 40 pero viendo los problemas que podíamos tener decidimos viajar en la barcaza y poner rumbo a la isla de Chiloé.

Casualidades de la vida, Diego el Colombiano que dejamos en Chile Chico en casa de nuestro couch Javi, mando couch a Alfredo así que al día siguiente apareció por casa de David a cenar. ¡El mundo es un pañuelo!

Hemos de decir que los días en Coyahique fueron de relax, visitamos un poquito el pueblo y poco más. El tercer día por la tarde fuimos a dedo con Diego hasta Pto. Chacabuco donde se tomaba la barcaza, el último hombre que nos levantó nos invitó a su casa a tomar un café y tostadas, era un antiguo pescador que trabajó para barcos piratas españoles en aguas del pacifico, el hombre tenia historias impresionantes. Dignas de un libro.

Manu con Diego y el pescador
Manu con Diego y el pescador

Nos acerco al puerto y allí estaba Pascal, el suizo, las francesas con las que hicimos dedo en el Chalten, los americanos que al final eran holandeses que, como os contamos en el post de Pekin Express, se habían enfadado con nosotros en la ruta 40. Todos habíamos llegado a la barcaza (salia dos veces a la semana).

Nos esperaban 32 horas de viaje ni más ni menos.

Atardecer desde la barcaza
Atardecer desde la barcaza
Camino a Chiloe
Camino a Chiloe
Vistas desde la barcaza
Vistas desde la barcaza
Parada en uno de los puertos
Parada en uno de los puertos
Manu disfrutando del paisaje en la barcaza
Manu disfrutando del paisaje en la barcaza
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