MYANMAR, Parte I

Llegamos a Yangón de noche. La estación de buses es muy grande y nos perdimos dando vueltas para salir hasta que nos dimos cuenta de que la policía nos perseguía.

Estábamos buscando un hostal que habíamos encontrado cerca y se empeñaron en que cogiéramos un taxi hasta allí, nosotros no queríamos pagarlo y como nos vieron muy cabezotas terminaron pagándolo ellos y siguiendo al taxi hasta que nos dejo en el hostal, (el más caro de la historia!).

A la mañana siguiente nos levantamos y nos fuimos al centro a buscar algo más económico, encontramos uno que estaba bastante bien, dejamos las cosas, descansamos un poco y nos fuimos a descubrir la ciudad. Yangón tiene varias Pagodas que ver pero para nosotros es más una ciudad de caminar y descubrir ya que ves de todo y el choque cultural es bastante grande.

Una de las noches tuvimos la suerte de coincidir con dos amigos, Carlos y Francesc que nos invitaron a cenar en un sitio riquísimo!!

BAGO

Después de unos días en Yangón buscamos nuestro próximo destino. Leímos que había un templo en el que se  venera a una serpiente de más de 100 años en una ciudad cerca de Yangon y decidimos parar de camino a Inle lake. Buscamos un sitio para alquilar una bici y dejar las mochilas y nos fuimos a visitar el pueblo.

La serpiente era realmente gigante pero nos gustó más el pueblo en general, a pesar de que a primeras no llame mucho la atención. Tan pronto te encontrabas un cerdo por la calle como a unos niños jugando en el barro o millones de personas en la calle principal.

Fuimos a mirar buses para ir a Inle lake y después a ver el Buda gigante, nos llevamos el susto tras ver que habíamos perdido el petate ¡¡con todas nuestras cosas!!! Pasaporte, móvil, tablet, cartera… Manu cogió la bici corriendo y yo, fui detrás como pude, ya que se me había caído un pedal y se iba saliendo todo el rato. Finalmente estaba donde habíamos mirado el billete, el hombre nos lo había guardado. Fueron 10 minutos pero como podéis imaginar el ataque fue MUY GRANDE.

 

INLE LAKE

Salimos de Bago de noche. Tomamos un tren que nos llevaría a Inle lake, el mas barato, en hard seat. Un viaje interminable de unas 12 horas con mujeres vendiendo comida constantemente y con unos compañeros de asiento borrachos muy interesados en nosotros y en escupir y lanzar los restos de comida por la ventana. Finalmente llegamos a nuestro destino y aun nos quedaba tomar una mini-van y un tuk tuk hasta Nyaung Shwe, el punto turístico del lago.

Al llegar buscamos un alojamiento y descansamos un rato, estábamos muertos después del viaje. Ya por la tarde salimos a mirar que opciones había para visitar el lago. Realizan tours de un día en una barquita de hasta 4 personas, puedes arreglarlo directamente con el barquero. El precio es cerrado independientemente de si van 2, 3 o 4 personas, intentamos buscar una pareja para hacer el tour pero no encontramos así que finalmente decidimos hacerla solos.

Al día siguiente madrugamos y fuimos al embarcadero, allí estaba esperando nuestro balsero que nos llevó a desayunar al bar donde desayunan todos ellos, muy típico, y nos pusimos rumbo al lago.

img_9150
Casas del lago Inle

En la primera parte del recorrido pasamos por varios puntos de pesca, donde puedes ver su particular forma de pescar, casi acrobática única de esta zona. Lo malo es que predominan los interesados que sólo buscan la foto y una vez hecha se acercan y te piden dinero.

img_9115
Pescador de la actualidad
img_9094
Pescador tradicional

Visitamos uno de los mercados, cambian de lugar cada 5 días, cambiando de ciudad en ciudad y navegamos por los diferentes pueblos que se encuentran en el lago.Visitamos el templo el Phaung Daw Oo Paya, con las famosas cinco figuras de Buda que veneran los feligreses y a las que cubren con pequeños trozos de pan de oro. De tanto hacerlo en vez de estatuas de Buda parecen bolitas.

A parte de esto el tour se basa en visitar tiendas donde venden plata, madera, telas, cuchillos o cualquier cosa hecha a mano. En alguna de ellas están las mujeres de cuello largo, intentando atraer a los turistas para hacerse fotos y que les compres algo. Por último, visitamos el monasterio de los gatos saltarines pero no los vimos saltar, estaban en modo off. De vuelta navegamos junto a unos jardines flotantes donde se cultivan verduras y hortalizas en pequeñas islas.

Volvimos a Nyaung Shwe, nos despedimos de nuestro barquero y nos tomamos la tarde de relax.

Al día siguiente decidimos hacer un trekking y conocer los alrededores, visitamos un par de pueblos muy tranquilos y muy interesantes en el que podías ver a las mujeres pasar por los canales con sus barquitas.

img_9294

Esa misma noche tomamos un bus nocturno hasta Bagan!